El Síndrome de Down es una afección congénita producida por un fallo en el par cromosómico 21, el cual tiene un cromosoma de más. Esto se conoce como trisomía del cromosoma 21.

La causa de la presencia de un cromosoma adicional es el resultado de la división defectuosa de las células, ya bien sea del espermatozoide, o del óvulo, durante la etapa de la división celular tras la fecundación.

Esta alteración genética provoca deficiencia intelectual, unos rasgos físicos característicos, problemas de salud y dificultades en su desarrollo cognitivo.

¿Cómo son los niños con Síndrome de Down?

  • La deficiencia intelectual es el signo más característico del Síndrome de Down. El Coeficiente Intelectual (CI) de estos niños suele oscilar entre 40-70 (retraso mental leve o moderado), aunque también hay algunos casos en los que son inferiores a 40 (graves o profundos). El CI oscilará dependiendo de los estímulos del entorno y la familia en la etapa de la infancia del niño con Síndrome de Down.
  • Problemas de salud: pueden sufrir anomalías cardíacas, obstrucción intestinal, pérdidas auditivas y procesamiento más lento de los estímulos, problemas de visión como estrabismo, miopía, hipertropía, cataratas… Los niños con Síndrome de Down son más susceptibles a contraer infecciones como resfriados, otitis, bronquitis, etc.
  • Características físicas especificas en niños con Síndrome de Down: ojos oblicuos, manchas diminutas de color blanco en el iris del ojo, cara plana, ancha y sin prominencias, fisura palpebral estrecha, hipoplasia maxilar y del paladar (lengua grande y gruesa), depresión del puente nasal, cuello corto y ancho, microcefália (cráneo pequeño), caja torácica corta, abdomen distendido, extremidades cortas, manos y pies anchos, hipotonía muscular (bajo tono muscular y retraso en el desarrollo de la marcha).

  • A nivel psicomotor: torpeza motora gruesa (brazos y piernas) y fina (coordinación de ojos y manos).
  • Atención dispersa y les cuesta trasladar su atención de un lado a otro.
  • El lenguaje es una de las áreas más afectadas en niños con Síndrome de Down y hay un claro retraso en el vocabulario.
  • Lentitud para procesar la información, codificarla, interpretarla y responder ante ella.
  • Dificultad en procesos de conceptualización y abstracción, lo cual conlleva problemas de aprendizaje.
  • Problemas de aprendizaje y dificultades en diferenciar los estímulos antiguos de los nuevos.
  • Memoria a corto plazo afectada. Problemas para procesar y organizar la información.
  • Dificultades en la memoria a largo plazo. Les cuesta almacenar y recuperar la información.
  • Limitada memoria de recuerdo. Dificultades en el aprendizaje del lenguaje y vocabulario.
  • Mantienen una mejor memoria a través de la fijación por hábitos, de la cual podemos beneficiarnos para su aprendizaje a través de rutinas.
  • Los bebés con Síndrome de Down tardan más en responder a estímulos auditivos complejos y procesan la información auditiva más lentamente.
  • Son muy cariñosos, colaboradores, afables y sociables. La gran mayoría de niños pequeños con Síndrome de Down se incorporan sin problemas en centros de integración escolar.

  • Retienen mejor la información visual, que si es presentada de forma auditiva.
  • Desajuste entre el lenguaje comprensivo (capacidad del niño para captar la información) y el lenguaje expresivo (forma en la que el niño se comunica, ya bien sea oral o gestual).
  • No comprenden las ironías y se toman literalmente lo que se les dice.
  • A nivel cognitivo no poseen la maduración suficiente para comprender los conceptos abstractos y les cuesta establecer relaciones entre los objetos, las personas, acontecimientos y las palabras que los simbolizan.
  • Prefieren jugar con niños de menor edad.
  • Pueden realizar tareas secuenciadas con precisión ya que la memoria procedimental y operativa está bien desarrollada.
  • Los niños con Síndrome de Down tienen un desarrollo más lento en la adquisición del juego simbólico.
  • La respuesta ante estímulos es más elevada, por ejemplo, su umbral de la percepción del dolor es más alto. Si no responden ante nosotros, puede ser porque no han oído, o porque otros estímulos les están distrayendo.

* Imágenes realizadas por Rich Johnson

Psicología infantil
Laura Aguilera

Fundadora y redactora de Psico Ayuda Infantil. Directora del Centro PAI. Psicóloga General Sanitaria y Psicopedagoga. Escritora de cuentos infantiles.

Artículos recientes

¿Qué necesita mi bebé para afrontar un caluroso verano? ☀️

Ha llegado el verano y probablemente de la noche a la mañana os deis cuenta…

6 años hace

Trastornos de la conducta alimentaria en la infancia (TCA)

Las alteraciones de la conducta alimentaria (TCA) son frecuentes en niños pequeños y pueden producir…

6 años hace

Introducción de la alimentación complementaria… ¡A comer! 🍏

Uno de los grandes temas en la educación de nuestros bebés es cuando, cómo y…

6 años hace

Mi hijo es muy tímido: ¿Qué puedo hacer para ayudarle?

La timidez es un rasgo de personalidad que consiste en sentirse incómodo, inhibido, inseguro, retraído,…

6 años hace

Celos entre hermanos: ¿Cómo gestionarlos?

Solemos catalogar a los celos como algo negativo, pero se trata de una emoción muy…

6 años hace

El sueño del bebé: Cómo instaurar una buena rutina de noche 🌘

La complejidad del sueño del bebé empieza con el hecho de que es absolutamente evolutiva.…

6 años hace