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Consejos para padres

Recomendaciones para padres con hijos con TDAH

Foto de Laura AguileraLaura Aguilera6 min de lectura
Psico Ayuda Infantil - Recomendaciones para padres con hijos con TDAH

Hace ya algún tiempo, publicamos un artículo acerca del Trastorno de Déficit de atención con hiperactividad (TDAH), aportando una información descriptiva del trastorno y sus síntomas.

Podéis visualizar el artículo accediendo al siguiente enlace: TDAH: Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad

En este nuevo artículo buscamos un enfoque basado en la intervención y actuación, y por ello, queremos ofrecer a los padres una serie de recomendaciones y pautas para poner en práctica con vuestro hijo con TDAH. Se trata de una guía sencilla para que los síntomas característicos del trastorno puedan ser más llevaderos y mejoren paulatinamente. Es un camino largo y hay que ser constante y paciente, pero esa es una tarea intrínseca de ser padre, así que estamos seguros que estáis más que capacitados para poder poner en práctica con gran voluntad, las recomendaciones acerca del TDAH que os exponemos a continuación.

¿Qué podéis hacer para ayudar a vuestro hijo con TDAH?

La tarea principal es establecer una serie de estrategias que faciliten que vuestro hijo sea capaz de autoregularse y autcontrolarse. Pero eso no es todo, hay que tener presente que los niños con TDAH también se ven afectados a nivel emocional, en sus habilidades sociales, etc. Para una actuación más completa por parte de la familia, os proponemos una serie de recomendaciones.

1. Externalizar la información

Mediante fotografías, relojes, carteles, dibujos, posits, etc. La información transmitida de forma visual capta mucho mejor la atención de los niños con TDAH que si se trata de información verbal.

2. Organizar actividades para canalizar su energía

Al ser niños muy activos, es importante que canalicen su energía en la realización de alguna actividad que les guste. Así estarán ocupados, disfrutando y aprendiendo, a la vez que favorecerá también su concentración. No podemos esperar que el niño se regule solo, ya que necesitará de nuestra ayuda. Si en su día a día, tiene actividades que mantienen su tiempo ocupado (dentro de una normalidad) que disfruta y le permite mantenerse activo, se evitarán conductas inadecuadas y peligrosas.

La realización de algún tipo de deporte puede ser muy beneficioso, pero hay que tener en cuenta que no debe ser excesivamente competitivo.

3. Estructurar el ambiente y el tiempo

Establecer unos hábitos y rutinas, mucha organización y planificación, teniendo muy claros los horarios y las normas, para que sea capaz de interiorizar que hay unas pautas en la vida diaria que debe seguir y que le permitan regular su conducta según el momento que es adecuado.

4. Motivarlo en sus aprendizajes

Como ya hemos comentado, habrá que estructurar claramente los tiempos y ambientes, creando hábitos de estudio, con un horario y lugar estable y marcando claramente los tiempos de trabajo, así como los tiempos de descanso. Pero en lo que respecta específicamente al aprendizaje y su motivación, es importante que tengáis en cuenta que no debéis disminuir las exigencias del estudio, sino adaptarlas a las necesidades de vuestro hijo, ya que hay una gran diferencia y hay que tener muy presente que no se debe bajar la guardia.

Darle prioridad al esfuerzo en lugar de las evaluaciones es sumamente importante para mantener su motivación y que se siga esforzando. Así, debéis valorar a vuestro hijo por el proceso de enseñanza y aprendizaje, más que por el resultado final y sus notas.

5. Aumentar su autoestima

Es necesario aceptar las limitaciones de vuestro hijo y hacer una autorreflexión con él acerca de sus dificultades, siempre haciendo especial hincapié en sus habilidades y mostrándole que todos tenemos dificultades.

Utilizar mensajes positivos y sustituyendo el verbo “ser” por el “estar”. Por ejemplo: “eres un desastre”, sino “tu habitación está desastrosa”.

También es importante ofrecerle responsabilidades según las posibilidades del niño. No le deis una responsabilidad que no estáis seguros que no será capaz de hacerla, ya que el fracaso repercutirá negativamente en su autoestima.

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6. Internalizar los procesos de aprendizaje y comportamiento

Esto significa que deberéis ser más perseverantes para que vuestro hijo aprenda ciertos procesos, ya que requerirá de una guía externa de conducta, es decir, que le digan cuándo y cómo debe comportarse. Es una ayuda para que vaya entendiendo y adquiriendo los aprendizajes.

Aquí la clave está en la paciencia y la perseverancia, ya que un niño con la misma edad que un niño con TDAH, ya habrá adquirido ciertos aprendizajes y comportamientos, y los padres dando una orden o con una llamada de atención, ven que el niño ya sabe qué es lo que deben hacer. Sin embargo, el niño con TDAH requerirá una guía más extensa, tanto en cantidad como de prolongación en el tiempo.

Por ello, los padres deberéis convertidos en su guía de control externo para ayudarle en sus dificultades de autocontrol hasta que se vea capaz de hacerlo por sí mismo. En este aspecto, pensar en voz alta y hacer que vuestro hijo repita la instrucción, aumenta las probabilidades de atención hacia ésta, con la posibilidad de realizarla durante un tiempo mayor.

Hacer uso de las auto-instrucciones también es de ayuda, ya que permite que el niño tenga la capacidad de pararse y pensar antes de actuar. Esto implica un proceso que sigue de las siguientes fases: «me paro, observo, pienso, decido, actúo, evalúo». Cabe destacar que como guía externa que seréis de vuestro hijo, requerirá de vosotros para aprender a realizar estos pasos.

7. Entrenar y fomentar sus habilidades sociales

Es importante que siempre que podáis, observéis a vuestro hijo como juega con los demás niños de su edad (en el parque, en una reunión familiar, en actividades extraescolares…). De esa manera, podréis ver en qué tiene más dificultades y veréis también sus puntos fuertes a la hora de relacionarse. Buscar que vuestro hijo se vea involucrado en actividades de grupo es muy importante para que se amolde a los demás y aprenda a comportarse adecuadamente.

Es interesante, en momentos en los que el niño está jugando y estáis cerca observando, que tengáis pactada algún tipo de señal de alarma (podéis proponerlo como un código secreto entre vosotros), en el que cuando vuestro hijo ve que la ponéis en práctica, entienda que ha hecho algo inadecuado y debáis hablar al respecto para que entienda que es lo que ha hecho mal.

8. Uso del refuerzo positivo y sistema de recompensas

Felicitarle cuando ha tenido una conducta deseable, y evitar los castigos continuos cuando la conducta no ha sido adecuada. Debéis mostrar interés en el y sus inquietudes, mostraros cercanos y cariñosos.

Podéis pactar ciertas recompensas o privilegios con vuestro hijo cuando haga las cosas bien, pero es importante no basaros en regalos físicos, sino por ejemplo, en recompensas como: salir con la bici, ir al parque, etc. Si hay que retirar recompensas, le explicaréis claramente el porqué, para que sea capaz de entenderlo, con constancia y perseverancia.

Psico Ayuda Infantil - Recomendaciones para padres con hijos con TDAH

9. Actuar ante comportamientos negativos

A pesar de la extensión del uso del tiempo fuera para disminuir los comportamientos disruptivos, os recomendamos que echéis un vistazo a nuestro artículo Cambia la silla de pensar por el rincón para resolver conflictos, que ofrece una perspectiva más emocional y adaptada, para el beneficio de la autoestima del niño.

Podéis acceder haciendo clic al siguiente enlace: Cambia la silla de pensar por el rincón para resolver conflictos

10. Buscar momentos de ocio compartido

Es muy importante que paséis tiempo con el realizando ya bien sean actividades culturales, educativas, etc. Entre semana entendemos que según el horario laboral puede ser más o menos complicado, así que media hora al día será suficiente (si es más, mejor) y el fin de semana podéis realizar actividades más elaboradas. Eso sí, entre semana deberá ser media hora en la que no hayan distracciones y se esté completamente entregado a estar con el niño.

Una buena forma de pasar tiempo juntos al día a día es dejar que vuestro hijo os ayude en la cocina, realizando la lista de la compra, seleccionando productos de la nevera, lavando tomates, etc.

¡Ánimos papás! Si ponéis en práctica estas recomendaciones, vuestro hijo os lo agradecerá y vuestra relación se verá fortificada.

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